Su naturaleza es dormilona. Un gato adulto duerme entre 16 y 17 horas diarias; esto significa que un 75% del día lo pasa durmiendo. Cuando son cachorros duermen más: unas veinte horas. Hay que decir que el 70% del sueño del gato adulto, son pequeñas ‘cabezadas’ de pocos minutos en las que el animal no está relajado del todo. Durante el sueño, su temperatura corporal baja por lo que suelen elegir lugares calientes o soleados para su reposo.